Mamografía con implantes: qué avisar y por qué

Si llevas prótesis mamarias y te toca una mamografía, hay una frase que conviene decir nada más entrar, antes de que empiecen: llevo implantes. No es un trámite ni una formalidad. Cambia cómo se hace la prueba, y en algún caso cambia qué prueba se hace.
Cómo se hace una mamografía con implantes
Un implante es opaco a los rayos X. Ocupa espacio en la imagen y puede tapar parte del tejido que el radiólogo necesita ver. Lo reconoce la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), el organismo público que supervisa los implantes, en la información que publica para las pacientes: las prótesis excepcionalmente pueden dificultar el diagnóstico radiológico.
Cuando el radiólogo sabe que hay implantes, hace dos cosas distintas. La primera es usar proyecciones pensadas para eso, que apartan el implante y dejan a la vista el tejido de delante. La segunda es decidir si con la mamografía basta o si hay que completar con otras pruebas.
Cuándo hace falta algo más que una mamografía
La AEMPS lo dice con claridad: en algunos casos puede ser necesario realizar pruebas de carácter multimodal, es decir, combinar mamografía, ecografía y resonancia magnética.
No es que la mamografía deje de servir. Es que cada prueba ve cosas distintas, y con un implante delante hay zonas que una ve mejor que otra. La resonancia, en particular, es la que mejor valora el estado del propio implante cuando hay sospecha de rotura.

Mamografía o ecografía de mama: qué diferencia hay
No compiten: ven cosas distintas y a menudo se piden juntas.
- La mamografía es una radiografía del pecho, con el pecho comprimido entre dos placas. Su fuerza está en ver las microcalcificaciones, que pueden ser la primera señal de un tumor todavía muy pequeño, y por eso es la prueba de los programas de cribado: en España invitan a las mujeres de 50 a 69 años a hacerse una cada dos años.
- La ecografía usa ultrasonidos, sin radiación y sin compresión. Ve mejor en un pecho denso, que es el habitual en mujeres jóvenes, distingue un quiste lleno de líquido de un nódulo sólido y permite mirar el propio implante y los ganglios de la axila. Lo que no ve bien son las microcalcificaciones.
- La resonancia se reserva para casos concretos, y con implantes es la prueba más fiable para buscar una rotura que no da síntomas.
Cuál toca en cada momento lo deciden la edad, la densidad del pecho y lo que se esté buscando. Con implantes, lo habitual es que la ecografía acompañe a la mamografía con más frecuencia, porque ve bien justo la zona que el implante tapa en la radiografía.
La presión de la mamografía y el implante
Esa misma información de la agencia trae una advertencia que merece decirse tal cual: existe un riesgo residual de rotura al realizar una mamografía por la presión ejercida.
Conviene leerla entera y con calma, porque es fácil quedarse solo con la primera mitad. Es un riesgo residual, es decir, bajo. Y no es en absoluto un motivo para dejar de hacerse revisiones: el cribado del cáncer de mama salva vidas y sigue siendo lo importante, con implantes y sin ellos.
Lo que sí es, es un motivo más para avisar. Un radiólogo que sabe que hay una prótesis ajusta la compresión y la técnica.
De perfil, entre las dos placas del mamógrafo; en verde, la prótesis.
Y si la rotura ya hubiera pasado sin que lo supieras
Esto enlaza con lo que explicamos en rotura de prótesis mamaria, y lo repetimos aquí, porque es justo lo que hace útil la revisión.
En los implantes de suero salino, una rotura se nota: el pecho pierde volumen deprisa. En los de gel de silicona, que son los más habituales hoy, la rotura la mayor parte de las veces pasa inadvertida. La propia agencia señala que se detecta precisamente en mamografías u otros estudios radiológicos rutinarios, o bien porque aparece una deformidad de la mama, un nódulo o un bulto en la axila.
Dicho de otro modo: la revisión no solo sirve para lo que va a buscar. A veces encuentra otra cosa, y encontrarla pronto es mejor.
Qué llevar y qué decir
- Avísalo al pedir la cita y al llegar, no solo cuando ya estés en la sala.
- Di, si lo sabes, qué tipo de implante llevas (silicona o suero) y dónde está colocado, delante o detrás del músculo pectoral.
- Si conservas el informe de la cirugía o la tarjeta de implante, llévalo. Ahí está la marca, el modelo y la fecha.
- Cuenta si has notado algo nuevo: endurecimiento, cambio de forma, bultos, dolor o cambios en la piel.
Síntomas que no conviene dejar pasar
Al margen del calendario de revisiones, hay señales por las que merece la pena pedir cita sin esperar. La AEMPS las enumera al hablar del seguimiento de las portadoras de implantes: aumento brusco del volumen de la mama, contractura capsular, ulceración, nódulo o masa, inflamación, dolor o alteraciones de la piel en la zona.
Ninguna de ellas significa por sí sola que algo vaya mal. Significan que hay que mirarlo.
En resumen
- Avisa siempre de que llevas implantes: cambia cómo se hace la prueba.
- Las prótesis pueden dificultar excepcionalmente el diagnóstico, y a veces se combinan mamografía, ecografía y resonancia.
- Existe un riesgo residual de rotura por la presión de la mamografía, y aun así las revisiones se hacen.
- Una rotura de silicona suele no notarse, y a menudo aparece justo en una revisión rutinaria.
- Hay síntomas que piden consulta sin esperar al calendario.
Si llevas implantes y tienes dudas sobre tu seguimiento, o te han visto algo en una prueba y no sabes qué significa, la consulta de valoración es el sitio para mirarlo sobre tu caso.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor mamografía si llevo implantes?
La misma mamografía, pero hecha sabiendo que hay implantes: con proyecciones que apartan la prótesis y dejan a la vista el tejido de delante. Con frecuencia se acompaña de una ecografía, que ve bien la zona que el implante tapa, y si se sospecha una rotura, la prueba más fiable es la resonancia.
¿Duele la mamografía con implantes?
La mamografía comprime el pecho, así que molesta, con implantes o sin ellos. Con implantes, avisar sirve también para esto: el radiólogo ajusta la compresión y usa proyecciones que apartan la prótesis. Si algo duele más de lo esperable, se dice en el momento.
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