Redondas
Son las más utilizadas. Aportan volumen uniforme en toda la mama, con mayor plenitud en la zona superior. Ideales para quien busca un cambio de tamaño marcado.
Qué se decide antes de la operación de aumento de pecho, cómo es el día de la intervención y qué riesgos tiene: los tipos de prótesis, por dónde entra el implante, si va delante o detrás del músculo y en qué casos la cirugía no está indicada. Lo general del aumento de pecho en Zaragoza, con quién opera y lo que cuesta, está en la portada.

Son las más utilizadas. Aportan volumen uniforme en toda la mama, con mayor plenitud en la zona superior. Ideales para quien busca un cambio de tamaño marcado.
Imitan la forma natural de la mama, con más volumen en la parte inferior. Recomendadas para resultados más naturales, especialmente en mujeres con poca grasa mamaria.
Gel de silicona de alta cohesividad que no migra aunque la cubierta se dañe. Es el estándar actual. Tacto muy natural.
Menos utilizadas actualmente. Permiten ajustar el volumen durante la cirugía. Mayor riesgo de ondulaciones visibles en pacientes delgadas.
Por dónde entra la prótesis y en qué plano queda. En los dibujos de frente, la incisión va en ocre; en los de perfil, el músculo pectoral en rojo y la prótesis en verde.
La más habitual. Cicatriz en el pliegue bajo la mama, apenas visible. Acceso directo y preciso.
Alrededor del pezón. Cicatriz menos visible, pero acceso más limitado y mayor riesgo de alteración de la sensibilidad.
La prótesis va entre la glándula mamaria y el músculo pectoral. Recuperación más rápida, pero mayor riesgo de contractura capsular.
La prótesis va parcial o totalmente bajo el músculo. Resultado más natural en mujeres delgadas y menor riesgo de contractura. Recuperación algo más larga.
Se explora y se mide el pecho, se habla de lo que buscas y se prueban volúmenes con implantes de muestra dentro del sujetador, para hacerse una idea sobre el propio cuerpo. Gratuita y sin compromiso.
Con las medidas delante se eligen el implante (forma, volumen y perfil), el plano y la vía de entrada, y se completan el estudio preoperatorio y la visita con el anestesista.
Con anestesia general y un anestesista en quirófano durante toda la intervención. Dura entre una y dos horas, y en la mayoría de los casos se vuelve a casa el mismo día.
Se camina desde el primer día, y los dos o tres primeros son los de más molestia. Con un trabajo de oficina se vuelve en una o dos semanas; el ejercicio intenso espera varias semanas y el pectoral es lo último.
Las revisiones quedan pautadas desde el alta, la primera en la primera semana, y el resultado se valora a partir de los seis meses. Ante cualquier duda, se puede escribir por WhatsApp.

Dura entre una y dos horas, con anestesia general y un anestesista en quirófano de principio a fin, y en la mayoría de los casos se vuelve a casa el mismo día.
Con el pecho vendado o ya con el sujetador postoperatorio puesto. Se nota presión más que dolor: la sensación que casi todas describen es de peso y opresión, no de corte.
Te piden que te levantes y camines, despacio y sin esfuerzo. No es para probar nada: moverse pronto activa la circulación y es de lo que más ayuda.
Tras unas horas de observación. Los primeros días no se conduce, así que conviene que alguien te lleve.
Boca arriba y con el tronco algo elevado, con almohadas. Va a ser así varias semanas, así que conviene tener la cama preparada desde antes.
Cómo siguen los días está en la recuperación, semana a semana, y lo que conviene evitar, en qué no hacer después de un aumento de pecho.
Las complicaciones graves son muy poco frecuentes en una mujer sana que se opera en un quirófano bien equipado y con un estudio previo. Lo que sí tiene el aumento con prótesis son riesgos propios del implante con los años, y conviene conocerlos antes de decidir.
Alrededor del implante, de perfil: en verde, la prótesis; la línea negra, la cápsula que el cuerpo forma a su alrededor.
El cuerpo forma siempre una cápsula fina alrededor del implante.
La cápsula se engrosa y aprieta el implante, y el pecho se endurece.
La prótesis se rompe, pero la cápsula contiene el gel.
Qué previene cada uno y cuándo llamar sin esperar a la revisión está en los riesgos del aumento de pecho.
Esto no sustituye a una valoración médica: es lo que se mira antes de citar. Y si lo que te molesta es que el pecho ha caído, más que su tamaño, la operación de pecho que lo resuelve es la elevación de pecho, sola o con prótesis.
En esta clínica, el aumento con prótesis va de 3.500 € a 5.000 €, con la consulta, la cirugía, las prótesis, la anestesia y el seguimiento incluidos; si además hay que elevar el pecho, de 5.500 € a 7.500 €. El presupuesto exacto sale de la consulta de valoración, que es gratuita. Qué debe incluir y cómo comparar presupuestos está en la página de precio.
Al principio se ve alto, duro y con el volumen concentrado arriba: es la inflamación y la tensión de los tejidos. En tres o cuatro semanas cede la mayor parte, y en los meses siguientes el implante baja, el pecho se ablanda y la forma se redondea por abajo. Va pareciendo natural a lo largo de esos meses, y el resultado definitivo se valora a partir de los seis.
No de forma duradera. Cremas, aparatos y ejercicios no aumentan la glándula, y los rellenos inyectables no son recomendables: en 2012 la AEMPS restringió su uso para aumentar el pecho, porque dificultan la exploración y la mamografía. Lo que cambia el tamaño de forma permanente es la cirugía, con prótesis o con grasa propia, que es la opción sin implante.
La cirugía dura entre una y dos horas. Se realiza con anestesia general, en quirófano y con un anestesista presente durante toda la intervención, y la mayoría de las pacientes vuelve a casa el mismo día, tras unas horas de observación.
Juntar el pecho con otra cirugía, sobre todo con el abdomen después de los embarazos, es algo que se hace, pero no siempre conviene: la operación dura más, y el tiempo de quirófano es uno de los factores que se asocian a una peor cicatrización. Por eso se decide en cada caso, con tu salud y el estudio previo del anestesista delante, y en la valoración se ve si conviene hacerlo a la vez o por separado. Si lo que buscas es usar la grasa de una liposucción para el pecho, eso es el aumento con grasa propia.
Con un trabajo de oficina, lo habitual es volver en una o dos semanas. Uno que exija esfuerzo físico o levantar los brazos espera bastante más, y el plazo se fija en las revisiones. El deporte se reincorpora por orden a partir del mes, y el trabajo de pectoral es lo último.
No caducan en una fecha fija, pero tampoco duran para siempre: la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios dice que no tienen garantía de duración de por vida y que existe una alta probabilidad de necesitar en algún momento una cirugía de recambio. Cuánto duran en un caso concreto no se puede predecir. Muchas mujeres se plantean el cambio o el ajuste a partir de los 10 o 15 años, y mientras no haya síntomas lo que toca es el seguimiento, no operar por calendario.
En la mayoría de casos sí. La vía submamaria y la posición submuscular minimizan el riesgo de afectación del tejido glandular y de los conductos. Te lo evaluamos en consulta.
Es la complicación más frecuente a largo plazo: el cuerpo forma una cápsula de tejido cicatricial alrededor de la prótesis que se endurece y puede deformar. Según la AEMPS afecta a unas diez de cada cien mujeres a los diez años. Cuando molesta o deforma se trata con cirugía, y colocar el implante bajo el músculo se asocia a menos contractura que hacerlo sobre él.
La consulta de valoración es gratuita y sin compromiso, y es donde se deciden el implante, el plano y el volumen.