Menú

El pecho después de la lactancia: por qué se vacía y cómo se recupera

Es de las consultas más repetidas y casi siempre llega con las mismas palabras: «he terminado de dar el pecho y se me ha quedado vacío». La sensación que se describe es muy concreta, la de tener la piel del pecho que había antes con la mitad de contenido dentro.

Aquí está lo que pasa de verdad, por qué pasa, cuánto conviene esperar antes de decidir nada, y la distinción que decide qué cirugía toca, que es la única pregunta que hay que contestar bien.

Qué le pasa al pecho

Durante el embarazo la glándula mamaria crece mucho, y el pecho aumenta de tamaño y de peso. Ese crecimiento estira la piel y las estructuras que lo sostienen por dentro.

Cuando termina la lactancia la glándula involuciona, o sea vuelve a reducirse, y ahí está el problema: la glándula se retira, pero la piel estirada no vuelve entera. El resultado es un pecho con menos contenido dentro de un continente que se quedó grande, y por eso la sensación es de vacío y no solo de tamaño.

Además cambia la composición: queda proporcionalmente menos glándula y más grasa, que es un tejido más blando. De ahí que muchas mujeres digan que el pecho no solo es más pequeño, sino que «está flojo».

Dar el pecho no es lo que lo causa

Esto merece decirse claro, porque genera culpa sin motivo: el cambio lo produce el embarazo, no el hecho de amamantar. Las mujeres que no dan el pecho también notan el cambio, porque la glándula ya había crecido durante la gestación.

Lo que sí influye en cuánto se nota es otra cosa: la genética y el tipo de piel, el número de embarazos, cuánto peso se ganó y se perdió, la edad y el tabaco. Ninguno de esos factores es «haber dado el pecho».

Así que si estás dudando si amamantar por miedo a cómo va a quedar tu pecho, esa no es la razón para decidirlo.

Cuánto hay que esperar antes de decidir

El pecho sigue cambiando un tiempo después del destete, así que operar demasiado pronto es operar sobre algo que todavía se está moviendo. Lo razonable es esperar a que se cumplan estas tres cosas:

  • que hayan pasado al menos seis meses desde que terminaste de dar el pecho, y mejor cerca del año;
  • que el peso esté estable, porque ganar o perder varios kilos después cambia el resultado;
  • que no tengas previsto otro embarazo a corto plazo, ya que volvería a modificarlo.

Esperar no es perder el tiempo: es lo que hace que el resultado dure.

La pregunta que decide la cirugía

Todo se reduce a distinguir dos situaciones, y se distinguen mirando dónde está el pezón respecto al surco de debajo del pecho.

La comprobación casera es sencilla: localiza el pliegue que hay bajo el pecho, el surco submamario, y mira a qué altura queda el pezón.

  • Vacío pero en su sitio. El pezón sigue quedando por encima del surco. El pecho ha perdido volumen, sobre todo en la parte de arriba, pero no ha caído. Aquí lo que falta es contenido, así que se resuelve reponiendo volumen: una prótesis o, para casos moderados, grasa propia.
  • Vacío y caído. El pezón queda a la altura o por debajo del surco. Aquí no basta con rellenar: una prótesis añade volumen pero no sube el pecho, y si solo se rellena un pecho caído lo que se consigue es un pecho caído más grande. Lo que toca es combinar volumen con elevación, o solo elevación si el volumen que queda ya te parece suficiente.

Esta distinción es la que más se equivoca por cuenta propia, y es cara de equivocar: es la diferencia entre una cirugía que resuelve y otra que deja el problema donde estaba.

Lo que no va a funcionar

Conviene ahorrarse el dinero y la frustración:

  • Las cremas reafirmantes hidratan la piel, y eso está bien, pero no devuelven volumen ni recolocan nada.
  • Los ejercicios de pectoral fortalecen un músculo que está detrás del pecho. Puede mejorar algo el aspecto general del tórax, pero el pectoral no sostiene la glándula, así que un pecho vacío no se llena haciendo flexiones.
  • Los aparatos y tratamientos que prometen «subir el pecho» sin cirugía no mueven la posición del pezón, que es justo lo que define si hay caída.

Lo que sí ayuda de verdad, y no es menor: un sujetador con buena sujeción, mantener el peso estable y no fumar.

Si quieres tener más hijos

Se puede operar entre embarazos, y muchas mujeres lo hacen. Lo que hay que saber es que un embarazo posterior puede volver a modificar el resultado, igual que modificó el pecho la primera vez, y que la probabilidad de necesitar un retoque más adelante es mayor.

No es una contraindicación, es información para decidir: si los planes de familia están cerca, a muchas les compensa esperar; si están lejos o no hay planes, no tiene sentido posponerlo años.

¿Podré dar el pecho después de operarme?

En general sí, y es una duda tan frecuente que tiene artículo propio: dar el pecho después de un aumento. Lo que más influye es por dónde se hace la incisión y qué técnica se usa, y por eso conviene decirlo en la consulta antes de planificar la cirugía, no después.

En resumen

  • El pecho se vacía porque la glándula creció en el embarazo y luego se reduce, mientras la piel estirada no vuelve entera.
  • Lo causa el embarazo, no amamantar: las que no dan el pecho también lo notan.
  • Se espera al menos seis meses tras el destete, con el peso estable, antes de decidir.
  • La pregunta que decide todo es dónde queda el pezón respecto al surco.
  • Vacío pero en su sitio: se repone volumen. Vacío y caído: hace falta además elevar.
  • Ni las cremas ni el pectoral devuelven volumen ni suben el pecho.
  • Un embarazo posterior puede volver a cambiarlo, y eso se tiene en cuenta al elegir el momento.

Saber en cuál de las dos situaciones estás es cosa de una exploración de cinco minutos. Se hace en la valoración, que es gratuita, y de ahí sale el plan concreto y el presupuesto cerrado, que cambia bastante según haya que elevar o no.

Seguir leyendo

O vuelve al índice del blog, donde están todos los artículos.

Las otras dudas que más se preguntan antes de decidir.

Quitarse las prótesis: retirada, recambio y… Asimetría mamaria: cuándo es normal y… La recuperación de un aumento de…

Resolverlo en consulta

Un artículo explica lo general. Tu caso se valora sobre tu anatomía, y esa primera consulta es gratuita.

Pide tu valoración Ver el precio