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Seroma encapsulado tras un aumento de pecho: qué es y cómo se ve

Mujer palpándose el pecho de lado, junto a un espejo de tocador

Si te han dicho que tienes un seroma, o has notado que un pecho operado se hincha y has acabado buscando «seroma encapsulado», es normal que el nombre asuste. Aquí tienes qué es, cuándo aparece, cómo se distingue de un hematoma y de la contractura capsular, qué se hace con él y cuándo conviene llamar sin esperar.

Qué es un seroma

Un seroma es una acumulación de líquido. No es sangre: la AEMPS lo describe como un acúmulo de suero sanguíneo. Después de una operación se forma en la zona operada, lo que los cirujanos llaman el lecho quirúrgico, y en una mujer con prótesis se acumula alrededor del implante.

Para entender dónde queda ese líquido hay que conocer la cápsula. Alrededor de cualquier implante, el cuerpo forma una envoltura de tejido que lo aísla. Es normal, suele ser blanda y no se nota. Cuando el seroma aparece tarde, el líquido queda dentro de esa cápsula, entre ella y la prótesis.

Cuándo aparece: después de la operación o años más tarde

Hay dos momentos, y no significan lo mismo:

  • Poco después de la operación. Es una complicación general de la cirugía, como el hematoma o la infección. Las cifras publicadas rondan una o dos de cada cien mujeres operadas de aumento.
  • Un año o más después. Es el seroma tardío, y es poco frecuente: en los grandes estudios con muchos centros, el de causa benigna aparece en menos de una de cada cien mujeres.

La diferencia importa por lo que se hace con cada uno, que verás más abajo.

Poco después de la operaciónSe forma en la zona operada, alrededor del implante: en una o dos de cada cien mujeres operadas.
Un año o más despuésEl seroma tardío: el pecho crece cuando llevaba mucho tiempo sin cambios. El de causa benigna, en menos de una de cada cien.

De perfil: en verde, la prótesis; en azul claro, el líquido; la línea negra, la cápsula, y en puntos, el pecho antes de crecer.

Cómo se nota y cómo se ve

Un seroma se nota sobre todo como hinchazón: el pecho aumenta de volumen, y puede doler o tener algún moratón. El tardío llama la atención porque el pecho crece, a veces bruscamente, cuando llevaba mucho tiempo sin cambios.

En las primeras semanas hay que distinguirlo de la hinchazón propia de la recuperación. Según la AEMPS, después de la operación es normal cierta hinchazón y algún cambio de color de la piel, y el pecho se ve al principio más alto y con más volumen del que tendrá al final. Lo esperable es que vaya a menos. Un pecho que en vez de deshincharse crece, cambia de forma o se ve claramente distinto del otro es motivo de llamar.

Los primeros díasEl pecho está duro, alto y muy hinchado.
Durante el primer mesLa hinchazón cede y el pecho va bajando.
A partir de los seis mesesEl pecho ya se ha asentado y se valora el resultado definitivo.

De perfil: en verde, la prótesis; la línea de puntos, dónde queda al final.

Lo que es normal en cada etapa lo tienes en la recuperación del aumento de pecho, semana a semana.

¿Qué es un «seroma encapsulado»?

Es una expresión que junta dos cosas distintas. Los trabajos médicos que usan ese nombre lo aplican a seromas crónicos de otras operaciones, como la abdominoplastia o la cirugía del cáncer de mama: un seroma que dura tanto que acaba rodeado de una pared fibrosa propia.

Con una prótesis, la cápsula ya existe, porque el cuerpo la forma siempre, y el seroma tardío queda dentro de ella. Hay además un caso raro, la doble cápsula: la cápsula se separa en dos capas, una pegada al implante y otra al tejido de alrededor, y entre las dos puede acumularse líquido. Se ha descrito sobre todo con prótesis texturizadas; las diferencias entre superficies las tienes en tipos de prótesis mamarias.

Seroma tardíoEl líquido queda dentro de la cápsula, entre ella y la prótesis.
Doble cápsulaEs raro: la cápsula se separa en dos capas y el líquido queda entre ellas.

De perfil: en verde, la prótesis; las líneas negras, la cápsula; en azul claro, el líquido.

Y «encapsulamiento», a secas, es como mucha gente llama a la contractura capsular: la cápsula se endurece y aprieta el implante. Eso no es líquido.

Seroma, hematoma o contractura: en qué se diferencian

Los tres pueden cambiar un pecho operado, pero no son lo mismo:

  • Seroma: líquido parecido al suero alrededor del implante. Hincha el pecho y puede doler o dejar un moratón.
  • Hematoma: sangre acumulada cerca de la zona operada. Por fuera da lo mismo, hinchazón, dolor y moratón. Suele aparecer poco después de la cirugía, aunque puede salir más tarde tras un golpe en el pecho.
  • Contractura capsular: la cápsula se vuelve más gruesa y firme y aprieta el implante. Lo que se nota sobre todo es un pecho más firme; el implante puede llegar a palparse y, en el grado máximo, deformar el pecho.

Como el seroma y el hematoma se parecen tanto por fuera, quien los distingue es la cirujana al explorarte, con una prueba de imagen si hace falta. Ante un seroma tardío, el protocolo de la AEMPS pide expresamente distinguirlo de un hematoma tardío. Y los tres están relacionados: según la FDA, tras un seroma o un hematoma la contractura puede darse con más frecuencia.

Una foto enseña un pecho más lleno que el otro, pero no dónde está el líquido. De perfil se ve la diferencia:

Cápsula normalEl cuerpo forma siempre una cápsula fina alrededor del implante.
Contractura capsularLa cápsula se engrosa y aprieta el implante, y el pecho se endurece.
SeromaSe acumula líquido alrededor del implante y el pecho aumenta de volumen.

De perfil: en verde, la prótesis; la línea negra, la cápsula; en azul claro, el líquido.

Qué se hace con un seroma

Depende del tamaño y, sobre todo, de cuándo aparece.

El de después de la operación. Según la FDA, el cuerpo puede reabsorber por sí solo un seroma pequeño, mientras que uno grande necesita un drenaje. La cirujana te explora y decide si basta con vigilarlo o hay que drenarlo.

El tardío. Aquí siempre hay que descartar el linfoma, y se hace por pasos:

  • Una ecografía, que es la prueba de elección para ver si hay líquido o un bulto. Si no aclara qué ha hecho crecer el pecho, se completa con una resonancia.
  • Una punción guiada por ecografía, si hay líquido: se extrae con una aguja fina mirando en la pantalla dónde está, para sacar una buena muestra sin dañar el implante.
  • El estudio del líquido en el laboratorio: se mira al microscopio, se cultiva por si hay infección y se buscan marcadores como el CD30. Ese análisis es la prueba más sensible para detectar el linfoma.

El tratamiento depende de lo que salga. Cuando no se encuentra otra causa, se empieza por la punción y el drenaje. Si el líquido vuelve, se estudia más a fondo, y algunas causas piden una cirugía, que va desde abrir la cápsula hasta retirarla junto con el implante.

El seroma tardío y el linfoma: por qué se estudia

Tanto cuidado tiene un motivo: el linfoma anaplásico de células grandes asociado a implantes mamarios (LACG, o BIA-ALCL por sus siglas en inglés). Según el protocolo de la AEMPS, su forma de presentarse más frecuente es justo esa, el pecho que crece de golpe por un seroma tardío. La FDA añade que, en la mayoría de los casos, las células del linfoma están en el líquido que rodea al implante o en la cápsula, y que suele aparecer años después de la operación. Según una revisión de 2023, el diagnóstico llega de media entre siete y diez años después.

Eso no quiere decir que un seroma tardío sea un linfoma. La mayoría tienen una causa benigna, y el estudio del líquido sirve para no pasar por alto los pocos que no la tienen. El linfoma es raro, y la FDA considera bajo el riesgo de cada mujer y mayor con las prótesis texturizadas que con las lisas. La AEMPS indica que, en la mayoría de las mujeres, no sale de la cápsula. Y según la FDA, en la mayor parte de las pacientes se trata con éxito con una cirugía que retira el implante y la cápsula. Además, según la FDA, confirmar el linfoma cambia la operación que hay que hacer, y por eso el líquido se estudia antes de operar.

Dentro de la cápsulaEn la mayoría de los casos el linfoma está en el líquido que rodea al implante o en la cápsula, y no sale de ella.
La cirugíaRetira el implante y la cápsula. Confirmar el linfoma cambia la operación, y por eso el líquido se estudia antes.

De perfil: en verde, la prótesis; en azul claro, el líquido; la línea negra, la cápsula, y en puntos, el pecho antes de la cirugía.

Si no tienes síntomas, no hay que hacer nada distinto: ni la FDA ni la SECPRE recomiendan quitar las prótesis a quien no tiene síntomas, y sí seguir con las revisiones. Lo explicamos con más detalle en los riesgos del aumento de pecho.

El seroma en la mastopexia

La mastopexia, o elevación de pecho, también puede dar un seroma. Sin prótesis, el líquido se acumula en la zona operada, normalmente junto a la cicatriz, y se nota como una hinchazón en esa zona. En una serie de 150 mujeres operadas de mastopexia no hubo complicaciones graves; el seroma fue, junto con las cicatrices de peor aspecto, de lo más frecuente, y aun así afectó a menos de tres de cada cien.

Cuando la elevación se hace con prótesis, el aumento con mastopexia, el seroma es raro: en una revisión de 23 estudios con casi 4.900 operaciones salió en menos de dos de cada cien, como el hematoma y la infección.

El linfoma del apartado anterior es, por definición, el de las mujeres con implantes, así que en una mastopexia sin prótesis no entra en juego. Si estás pensando en una elevación de pecho, con o sin implante, lo que puede pasar en tu caso se repasa antes de decidir.

Cuándo llamar a la cirujana

En los primeros días y semanas, llama si notas:

  • un pecho que en vez de deshincharse crece, o que se ve claramente distinto del otro;
  • dolor que va a más, calor o enrojecimiento;
  • supuración por la herida;
  • fiebre o malestar general: en ese caso, con urgencia.

Más adelante, aunque hayan pasado años, la AEMPS pide consultar si el pecho crece de pronto o si notas un bulto, un endurecimiento que antes no tenías, dolor, inflamación o cambios en la piel. No hace falta esperar a la revisión anual.

Si tienes dudas sobre un seroma, o estás pensando en operarte con la doctora Alba Perales y quieres saber cómo es el seguimiento, puedes escribirnos desde contacto.

Preguntas frecuentes

¿Por qué puede salir un seroma años después de operarse?

No siempre se sabe. Entre las causas que se proponen están un golpe, un hematoma, una infección que no da síntomas o la rotura de la prótesis, y a veces aparece sin ningún desencadenante. Por eso, sea cual sea la sospecha, el líquido se analiza antes de decidir el tratamiento.

La rotura de la prótesis

¿Es un seroma el poco líquido que sale en una resonancia alrededor de la prótesis?

No necesariamente. En las resonancias de mujeres con prótesis es frecuente ver una pequeña cantidad de líquido alrededor del implante, una reacción del propio tejido, y suele ser un hallazgo normal. Lo que lleva a estudiarlo es que el pecho haya crecido o que haya otros síntomas, y lo valora tu cirujana con el informe delante.

¿Fumar influye en que salga un seroma?

En los estudios, sí aparece asociado. En una serie de 539 aumentos de pecho, el tabaco fue el factor que más pesó en los seromas, porque amplificaba el efecto de los demás, como un índice de masa corporal alto. En otra de 905 operaciones de aumento o de aumento con elevación, las fumadoras tuvieron más reintervenciones por un seroma.

Los riesgos del aumento de pecho

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